Redacción Buga
El Periódico
Con laceraciones en su brazo izquierdo y al parecer con una fractura, fue trasladada al Hospital San José de Buga en una ambulancia del Cuerpo de Bomberos, una joven mujer, que faltando unos cinco minutos para el medio día del domingo 26 de septiembre de 2010, se estrelló contra una camioneta de marca Nissan, color gris, con placas CWT-513 de Cali, cuando transitaba por la carrera 16 al llegar al pare de la calle segunda en una motocicleta BWS, color negro, con placa ODR-54B. Según algunas versiones, el conductor de la Nissan no hizo el pare correspondiente, y la joven no alcanzó a frenar ni a sacarle el quite, golpeándose contra la parte delantera del pesado vehículo y la recibió la pared de la casa ubicada en esa esquina, donde se provocó las heridas. Pasados algunos minutos, al sitio se presentó la madre de la motociclista y otros familiares, con obvia preocupación por lo que le había podido suceder a su familiar, pero algún alivio se sintió cuando vieron que se encontraba por lo menos con vida, pues en estos casos siempre peligra el motociclista, puesto que la persona al conducir estos vehículos se hace parte integral de el, al no tener protecciones incluidas para los conductores y pasajeros.
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Con laceraciones en su brazo izquierdo y al parecer con una fractura, fue trasladada al Hospital San José de Buga en una ambulancia del Cuerpo de Bomberos, una joven mujer, que faltando unos cinco minutos para el medio día del domingo 26 de septiembre de 2010, se estrelló contra una camioneta de marca Nissan, color gris, con placas CWT-513 de Cali, cuando transitaba por la carrera 16 al llegar al pare de la calle segunda en una motocicleta BWS, color negro, con placa ODR-54B. Según algunas versiones, el conductor de la Nissan no hizo el pare correspondiente, y la joven no alcanzó a frenar ni a sacarle el quite, golpeándose contra la parte delantera del pesado vehículo y la recibió la pared de la casa ubicada en esa esquina, donde se provocó las heridas. Pasados algunos minutos, al sitio se presentó la madre de la motociclista y otros familiares, con obvia preocupación por lo que le había podido suceder a su familiar, pero algún alivio se sintió cuando vieron que se encontraba por lo menos con vida, pues en estos casos siempre peligra el motociclista, puesto que la persona al conducir estos vehículos se hace parte integral de el, al no tener protecciones incluidas para los conductores y pasajeros.